LIGA FEMENINA
Volver a empezar
Después de más de un año de recuperación por su segunda rotura de ligamentos, Martina Abbona volvió a jugar al básquet. Su historia refleja el esfuerzo, la resiliencia y el amor por el deporte.
13 de noviembre de 2025
Las lesiones forman parte del deporte, pero cuando llegan dos veces, y en el mismo camino, el desafío se multiplica. Martina Abbona, jugadora de Unión Florida, volvió a jugar al básquet después de más de un año de recuperación por una rotura de ligamento cruzado y menisco en su rodilla derecha. En 2021 había pasado por lo mismo en la izquierda. El 11 de noviembre de 2025, volvió a jugar y a disfrutar lo que tanto ama.
“Fue muy duro. Ya había pasado por esto y pensé que no me iba a tocar de nuevo, pero me volvió a pasar. Es inevitable preguntarse ¿por qué a mí?. El básquet es parte de mi vida, gran parte de mi vida gira en torno a eso”.
La operación fue el 3 de diciembre y desde ese día comenzó un nuevo proceso. Entre kinesiología, gimnasio y básquet, la recuperación fue larga y demandante. Innovak, el centro donde realizó su rehabilitación, fue su segunda casa durante esos meses. “Primero fueron los ejercicios más simples, después ganar fuerza, trotar, cambios de dirección, hasta volver al contacto. Todo paso a paso, sin apurarse. Es un proceso que exige más cabeza que cuerpo”, explica.
Las lesiones, sobre todo en mujeres deportistas, no solo implican volver físicamente. También enfrentan el impacto emocional, el miedo a una nueva lesión y la ansiedad por regresar. “Lloré, tuve frustraciones, ansiedad, pero también descubrí la fuerza que se puede tener. Aprendí a valorar el camino, a entender que cada día de trabajo me acercaba un poco más a la cancha”.
En ese recorrido, el acompañamiento fue clave. “Mi familia, mis amigas y el club siempre estuvieron. Florida es un lugar que te contiene, que te hace sentir parte aun cuando no estás jugando. Me sentí acompañada en todo momento”.
El 11 de noviembre marcó el regreso. “Cuando volví a pisar la cancha fue una mezcla de emoción, nervios y felicidad. Después de tanto esfuerzo, ese momento fue el premio a todo lo vivido”.
Más allá del resultado, su vuelta representa lo que muchas deportistas atraviesan, el sacrificio, la resiliencia y el amor por lo que hacen.
Unión Florida visitará a Berazategui desde las 20:30 por una nueva fecha de la Liga Femenina.
“Fue muy duro. Ya había pasado por esto y pensé que no me iba a tocar de nuevo, pero me volvió a pasar. Es inevitable preguntarse ¿por qué a mí?. El básquet es parte de mi vida, gran parte de mi vida gira en torno a eso”.
La operación fue el 3 de diciembre y desde ese día comenzó un nuevo proceso. Entre kinesiología, gimnasio y básquet, la recuperación fue larga y demandante. Innovak, el centro donde realizó su rehabilitación, fue su segunda casa durante esos meses. “Primero fueron los ejercicios más simples, después ganar fuerza, trotar, cambios de dirección, hasta volver al contacto. Todo paso a paso, sin apurarse. Es un proceso que exige más cabeza que cuerpo”, explica.
Las lesiones, sobre todo en mujeres deportistas, no solo implican volver físicamente. También enfrentan el impacto emocional, el miedo a una nueva lesión y la ansiedad por regresar. “Lloré, tuve frustraciones, ansiedad, pero también descubrí la fuerza que se puede tener. Aprendí a valorar el camino, a entender que cada día de trabajo me acercaba un poco más a la cancha”.
En ese recorrido, el acompañamiento fue clave. “Mi familia, mis amigas y el club siempre estuvieron. Florida es un lugar que te contiene, que te hace sentir parte aun cuando no estás jugando. Me sentí acompañada en todo momento”.
El 11 de noviembre marcó el regreso. “Cuando volví a pisar la cancha fue una mezcla de emoción, nervios y felicidad. Después de tanto esfuerzo, ese momento fue el premio a todo lo vivido”.
Más allá del resultado, su vuelta representa lo que muchas deportistas atraviesan, el sacrificio, la resiliencia y el amor por lo que hacen.
Unión Florida visitará a Berazategui desde las 20:30 por una nueva fecha de la Liga Femenina.